PANORAMA INTERNACIONAL

En lo que va del conflicto, el petróleo (WTI) aumentó 50%, registrando la mayor suba semanal desde marzo de 2003, momento de la invasión de EE. UU. a Irak. Al igual que en aquel entonces, los mercados agrícolas no se mantienen indiferentes al conflicto, aunque con una diferencia importante. Hoy el maíz y la soja representan una parte relevante de los insumos necesarios para la producción de combustibles limpios, por lo que la volatilidad y el impacto en los precios derivados del aumento en los energéticos es mayor.
Este rally nos deja, por lejos, en los mejores precios de 2026 y, lo más importante, se da en la ventana de ventas de Sudamérica.
El cierre del Estrecho de Hormuz no solo ha generado interrupciones en el suministro de energía, sino también en el de materias primas. La disponibilidad de fertilizantes nitrogenados se ve afectada por el cierre de plantas en la región del Golfo, incluyendo la mayor unidad de producción de urea del mundo en Qatar, debido a ataques contra infraestructura de gas natural.
Particularmente, los precios de los fertilizantes han registrado incrementos significativos; por ejemplo, el valor de la urea en puertos de Medio Oriente pasó de 516 USD/t a 685 USD/t.

SOJA:
En soja vemos valores en máximos desde junio de 2024, es decir, precios previos a la guerra comercial entre EE. UU. y China. La soja recibió un fuerte impulso desde el lado de los subproductos, con el aceite de soja concentrando la mayor suba (12%) y alcanzando niveles de finales de 2022, año en que el conflicto Rusia–Ucrania disparó los precios de los aceites a nivel mundial y en el que EE. UU. duplicó el consumo de aceite de soja para biocombustibles.
De mantenerse el conflicto por un tiempo, la soja podría continuar mejorando de la mano del aceite. Un hecho no menor es que, en momentos de incertidumbre global, grandes importadores como China suelen reforzar sus compras para garantizar el abastecimiento de alimentos, lo que puede impulsar las compras en Sudamérica, salvo que se acuerde con EE. UU. un aumento en sus adquisiciones. En este marco Xi y Trump se reunirán a finales de mes, y las compras de soja serán uno de los temas a tratar.
Sin embargo, si el conflicto llega a su fin, deberíamos volver a analizar los fundamentos propios del mercado, por lo que esperamos, en caso de despejarse este frente, un precio volviendo a su nivel previo y a la espera de definiciones políticas-comerciales.
MAIZ:
El conflicto permitió compensar la baja de precios generada por el WASDE de enero de 2026. Al igual que en soja, si el conflicto se extiende deberíamos ver precios al alza, aunque aquí el potencial alcista podría ser mayor.
El cereal, a diferencia de la soja, necesita nitrógeno en el suelo para la formación y el llenado de granos. A estos valores comienzan a surgir temores de una reducción en la intención de siembra norteamericana o, en su defecto, la posibilidad de una menor fertilización que podría afectar los rindes finales.
• EE. UU. aún debe recibir la mayoría de los insumos necesarios para la campaña gruesa 2026-27. Analistas estiman que, de mantenerse la situación por otras 3–4 semanas, las importaciones de abril no llegarán, siendo este el mes en que se necesitan. En resumen, si la guerra no termina rápido, con los países del Golfo Pérsico no solo deteniendo exportaciones sino también discontinuando producción, podríamos ver una menor siembra del cereal en los países del hemisferio norte, configurando un escenario de precios más robusto.
Sin embargo, el impacto local podría verse atenuado por una mayor disponibilidad de cereal en Brasil.
• Brasil e Irán mantienen un comercio bilateral importante. En 2025, el 22% de las exportaciones de maíz de Brasil tuvieron como destino Irán. De continuar este conflicto, podríamos tener mayor “disponibilidad de cereal” en Brasil, lo que podría afectar la competitividad de nuestro maíz en el mercado internacional, principalmente del tardío.
TRIGO:
En un contexto de tensiones geopolíticas y demanda sostenida, los fondos aumentan su exposición a materias primas, lo que genera presión alcista en varias posiciones de futuros. Estimamos desde comienzos del conflicto, los fondos han estado comprando trigo, no solo por ser insumo clave en la dieta de la población, sino también por estar “barato” si lo miramos contra soja y maíz.


PANORAMA LOCAL
SOJA
La pizarra de soja finalizó la semana sin variantes en 465.000 pesos, con poco volumen de negocios.
La nueva, si bien el precio cedió desde los USD330 alcanzados hace poco más de una semana por rumores de posible recorte de DEX, no revirtió la totalidad de la suba luego de confirmarse que dichos rumores no iban a concretarse.
Esta reversión parcial en el precio fue posibilitada por el contexto internacional y la fortaleza de FOB de aceite y harina, finalizando la semana en USD324.
De esta forma, el conflicto internacional sumó sostén a los buenos precios en subproductos que estamos teniendo desde inicio de año dado la correlación positiva entre petróleo y granos.
Esto aportó sostén a la mayo manteniéndola en niveles superiores a los previos al rumor de baja de dex. Sin embargo, no debemos olvidar que al precio actual las fábricas marginan USD10 cuando tradicionalmente buscarían encaminarse a USD30/ 40 En cosecha, lo que marca el horizonte pesado para el precio.
De esta forma el actual valor se presenta como oportunidad, supeditado mayoritariamente a la continuidad del conflicto afuera, o un cambio en el esquema de retenciones que, de momento, parece poco realizable. Sin embargo, aún con estas alarmas sonando, el actual valor – así como cotizaciones a noviembre en carry- no terminan de despertar una aceleración en la comercialización.

MAIZ
La mejora afuera, con lluvias de por medio en Argentina, volvieron a llevarnos a precios del maíz en USD180.
Como venimos comentando el pico de ingreso de camiones se ha adelantado. Según BCBA se llevan cosechado 7,2% de las siembras. Esta semana se presenta con cielos despejados por lo que deberíamos tener un fuerte avance de las labores, que devolverían el peso del cupo a precios.
El ajuste al A3 de la última semana fue negativo, con marzo y abril finalizando en 181,5 y 183,20 USD/Tn.

TRIGO
La pizarra finalizó la semana en USD 180, con ajuste positivo para la posición julio USD 206,5 (+USD 2).
El futuro diciembre finalizó la semana en USD 213 (+USD 7), sin embargo, este valor no despierta volumen de ventas ya que hoy la variable dominante es la mala relación ecuación económica trigo/insumos.
Si bien 63% de la urea granulada importada por Argentina en 2025 provino de la zona actualmente en conflicto, el mercado local actualmente se encuentra provisto y estamos importando de Bolivia sin inconvenientes.
Pero si bien el problema no sería de disponibilidad, el precio refleja la coyuntura internacional.
Desde el inicio del conflicto la urea aumentó USD 140 en el mercado local. Los productores están definiendo números de la fina, con una relación grano/fertilizante que empeoró aún más. Los primeros márgenes proyectados no cierran con precios en USD210.


RECOMENDACIONES SOJA
CAMPAÑA 2025/26
Con una cartera vendida al 50%, la recomendación es avanzar 10% adicional de ventas diferidas, optando por Chicago. Complementaríamos con compra de call julio por 20% de la produccion proyectada para evitar quedar descubiertos en caso de que el precio se dispare. Hoy el mercado ofrece posibilidad de compra de opción en USD352 por una prima de USD5,5.
En caso de estar niveles de ventas en línea con el promedio a nivel país (6%), la recomendación pasa por marcar al menos un 30% de la producción en la zona de los USD 321 para no llegar tan expuestos a la cosecha y estando el valor mencionado arriba del precio de presupuesto proyectado para 25/26.
RECOMENDACIONES MAÍZ
CAMPAÑA 2025/26
Con una cartera de consultoría vendida en un 45% de la producción temprana, sumariamos 10% adicional de ventas en caso de tener necesidad logística y/o financiera.
Para el maíz tardío, aguardaríamos. Observamos nuevas interrogantes en el mercado internacional que podrían llevarnos a niveles de precios superadores.
RECOMENDACIONES TRIGO
CAMPAÑA 2025/26
La cartera de consultoría se encuentra en promedio, con el 73% del trigo con precio, no avanzaríamos con ventas adicionales.
CAMPAÑA 2026/27
En cuanto al trigo de la nueva campaña, esperaríamos. Dado que todavía resta tiempo para la siembra, y con el rally de precios de los insumos de los últimos días, el valor actual del futuro diciembre 2026 no asegura rentabilidad. Adicionalmente, a nivel internacional hay incertidumbre productiva en la siembra del cereal de verano del hemisferio norte que podría dejarnos con algo más de precio.