
MERCADO DE INSUMOS
Durante las últimas ruedas, los precios de los granos registraron un repunte, especialmente en el caso del trigo. Dado que los valores de los insumos no mostraron variaciones significativas durante el último mes, esta mejora fortaleció la capacidad de compra de insumos para los cultivos.
En el mercado internacional de urea, el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio y la reactivación de las compras por parte de Europa, junto con el activo ingreso de Brasil, han presionado los valores al alza. Al mismo tiempo, China mantiene reguladas sus exportaciones fijando precios mínimos que la dejan fuera de competencia, priorizando el autoabastecimiento interno en el actual contexto geopolítico. A esto se suman el encarecimiento global del crudo y las persistentes tensiones en las vías de tránsito marítimo internacional, factores que alejan la expectativa de una resolución rápida de la guerra y encarecen la logística general. En sintonía, el mercado doméstico reaccionó con una mayor actividad compradora, buscando asegurar mercadería de cara a la siembra de la campaña gruesa.
En cuanto a los fertilizantes fosfatados, los precios internacionales continúan en una trayectoria ascendente debido al incremento de los fletes marítimos globales y a las subas en los aditivos derivados del petróleo necesarios para procesar la roca fosfórica, ambos factores muy afectados por la guerra. A nivel local, el mercado se encuentra en una situación de parálisis comercial ante la resistencia de los productores a convalidar las subas externas, dada la marcada brecha existente entre los elevados costos de reposición para importar y los deprimidos precios internos. De hecho, los compradores locales no convalidan los valores propuestos y terminaron utilizando una cantidad mínima de fertilizante para el trigo.
En el segmento de los agroquímicos, si bien se registró un leve alivio y reacomodamiento a la baja en las tarifas de los fletes marítimos, los proveedores externos se mantienen atentos a la evolución del conflicto global. Existe preocupación de que la prolongación de las tensiones geopolíticas se traduzca en demoras en las entregas de mercadería importada hacia los destinos de consumo. En el mercado local, el ritmo de negocios es sumamente pausado y se limita a operaciones puntuales para evitar la acumulación de sobrestock. Los precios de insumos como el glifosato se muestran debilitados ante la necesidad de venta de la cadena comercial, frente a una demanda que no manifiesta ninguna urgencia por comprar.
SOJA






MAÍZ






TRIGO



