
MERCADO DE INSUMOS
Desde el estallido del conflicto en Oriente Medio, el repunte en las cotizaciones de los granos ha resultado insuficiente para compensar la magnitud de las subas en los precios de los insumos, especialmente los fertilizantes nitrogenados. Actualmente, las cadenas globales atraviesan una fase de extrema volatilidad e incertidumbre derivada de los conflictos bélicos que impactan directamente el flujo de suministros desde el Golfo. Existe un consenso técnico sobre la imposibilidad de retornar a los niveles de precios previos en el corto plazo, incluso ante un eventual cese de hostilidades, debido a la destrucción de infraestructura productiva clave y al encarecimiento estructural de los seguros y fletes marítimos. A este escenario se suma la decisión de China de restringir sus exportaciones de urea y fósforo para priorizar su consumo interno. Esta medida, junto a la quita de subsidios estatales a su industria, ha establecido un nuevo piso de precios para el mercado global significativamente más elevado.
La urea ha registrado un aumento del 50% desde el inicio de las hostilidades, con valores llegando hasta la zona de los 900 USD/t. El mercado global se mantiene a la expectativa del cierre de una licitación internacional por 2,5 millones de toneladas a mediados de abril, cuyo resultado actuará como el nivel de soporte para los negocios internacionales futuros. En lo que respecta al fósforo, si bien el impacto directo de la guerra ha sido menos agresivo, la escasez de mezclas químicas competitivas que anteriormente fluían desde Asia ha encarecido notablemente las opciones disponibles para el productor local.
La cadena de suministros de agroquímicos enfrenta un riesgo logístico, con reportes persistentes de falta de disponibilidad en el corto plazo y posibles retrasos en las entregas. Se registran dificultades para el abastecimiento de principios activos y ácidos específicos, una situación que ha obligado a diversos laboratorios a limitar sus ofertas comerciales o suspender temporalmente sus cotizaciones. Esta inestabilidad se ve agravada por el aumento en el costo de los fletes y la incertidumbre en los plazos de importación, lo que podría generar momentos de estrés por faltantes puntuales durante la campaña.
En cuanto al mercado de agroquímicos, en las últimas semanas comenzaron las compras por parte de la distribución, aunque todavía no por parte de los productores. El mercado percibe que los precios han tocado fondo y que, en algún momento, comenzarán a recuperarse. El principal motor de los negocios es la financiación, más que los precios.
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