Mapa explicativo (maíz).
Desarrollo de cultivo según
áreas e intensidad de siembra.
Fuente: Bolsa de Comercio Bs. As. Nº 2001/2002
El maíz es uno de los cultivos de mayor
importancia en los sistemas de SD continua,
no sólo por su aporte a la rentabilidad del
productor, sino también con cuestiones
relacionadas a la sustentabilidad de nuestro
recurso productivo: el suelo.
Este cultivo por sus características fisiológicas
tiene una elevada eficiencia de uso del agua, lo
que le permite generar una gran cantidad de
biomasa que se traducirá no sólo en rendimiento
en grano, sino también en rastrojos, de
fundamental importancia para el balance de C
del suelo, lo que permite lograr aumentos de los
tenores de materia orgánica.
Por otra parte, la elevada relación C/N de sus
rastrojos favorece su transformación hacia
compuestos húmicos de gran estabilidad, y por
lo tanto, perdurables en el tiempo al no ser
fácilmente afectados por los procesos de
degradación microbiana.
Sumado a ello, es el cultivo de mayor respuesta
a la mejora del ambiente productivo y a la
incorporación de tecnologías y conocimientos.
La utilización de técnicas moleculares permite
conocer más allá del fenotipo de las líneas,
híbridos y/o variedades de una especie vegetal
ya que permite detectar genes de caracteres de
importancia agronómica y un más amplio
conocimiento del germoplasma utilizado por el
mejorador. Nuestros programas de mejoramiento han integrado la selección asistida por marcadores como estrategia para aumentar su eficiencia y poder brindar al mercado productos con características diferenciales tales como resistencia a lepidopteros (MG, BT, y otros) y resistencia a herbicidas (CL). La selección asistida por marcadores también ayuda a identificar regiones del genoma asociadas a caracteres complejos. En este caso, nuestro interés está centrado en continuar mejorando características como rendimiento, resistencia a
enfermedades (Mal de Río Cuarto, etc.),
humedad a cosecha, tolerancia a stress, calidad diferencial de grano (alto contenido de aceite,
etc.).
La constante incorporación de nuevas técnicas
genómicas para asistir a programas de
mejoramiento con objetivos claros, incrementa
nuestro optimismo acerca de su contribución
para el continuo desarrollo de mejores cultivares.