| Sin lugar a dudas, la soja “guacha” tolerante a glifosato, popularmente conocida como RR o RG, ha adquirido últimamente especial importancia, fundamentalmente en el norte de nuestra Región debido a que, además de comportarse como una maleza de difícil control que consume agua y nutrientes, puede constituirse en fuente de inóculo de la roya asiática de la soja. Por otro lado, en la campaña pasada se reintrodujo en el mercado el maíz tolerante a glifosato; parte de su descendencia segregante, portadora del carácter tolerante, también es susceptible de constituirse en una maleza del barbecho o del cultivo de verano posterior al mismo bajo la forma de maíz “guacho”.
El objetivo de este trabajo fue evaluar la eficacia de distintos tratamientos herbicidas, capaces de controlar a la soja y maíz “guachos” ambos tolerantes a glifosato.
Control de soja “Guacha” tolerante a glifosato
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se realizó en la EEA Oliveros del INTA sobre un cultivo de soja tolerante a glifosato sembrado ex profeso el 29 de noviembre con una densidad de 25 semillas por metro lineal y a 52cm entre hileras. Cuando la soja llegó a V4, el 28 de diciembre de 2004, se aplicaron los tratamientos herbicidas los cuales fueron los siguientes:
1) Paraquat 24%: 2 l/ha + tensioactivo 0,2% (Sandowet) 2) Metsulfurón metil 60%: 7 g/ha + tensioactivo 0,2% (Sandowet) 3) Dicamba 48%: 120 ml/ha + Mestsulfurón metil 60% + 5 g/ha + Tensioactivo 0,2% (Sandowet) 4) Fluroxipir: 250 ml/ha 5) Fluroxipir: 450 ml/ha 6) Fluroxipir: 300 ml/ha + Metsulfurón metil 60%: 5 g/ha + Tensioactivo 0,2% (Sandowet) 7) Sal triazolamina de glifosato (STAAG) 48%: 2 l/ha 8) Sal triazolamina de glifosato (STAAG) 48%: 3 l/ha 9) Sal triazolamina de glifosato (STAAG) 48%: 4 l/ha 10) 2,4 D éster 100%: 500 ml/ha 11) Testigo sin tratar
El paraquat empleado fue una formulación líquida soluble al 27,6%; el metsulfurón metil empleado fue una formulación gránulos dispersables en agua al 60%; el dicamba empleado fue una formulación líquida soluble al 57,71%; el fluroxipir empleado fue una formulación concentrado emulsionable al 20%; la sal triazolamina de glifosato fue una formulación líquida soluble al 48%. Este último producto es una es una opción novedosa dentro de las distintas formulaciones de glifosato en la cual ambos componentes de la sal, tanto el ácido como la base, tienen acción herbicida; ambos son sistémicos y no selectivos. La soja RR puede ser tolerante al glifosato pero no necesariamente manifestar un comportamiento similar respecto al aminotriazol.
La aplicación se realizó el 28 de diciembre de 2004 con una mochila de presión constante. A los 15 días después de la aplicación se evaluó el grado de control de las plantas de soja en porcentaje respecto al testigo sin tratar.
RESULTADOS y DISCUSIÓN
El mejor desempeño correspondió al paraquat, el cual se diferenció estadísticamente de la totalidad de los tratamientos; el metsulfurón solo o mezclado con dicamba o con fluroxipir tuvieron un comportamiento estadísticamente similar; el 2,4 D tuvo un impacto similar al fluroxipir solo a una dosis de 450 ml/ha y al fluroxipir más metsulfurón. La sal triazolamina de glifosato a la dosis más baja, presentó la performance más baja y las dos dosis más altas tuvieron un efecto similar al fluroxipir a la dosis más baja (Tabla 1 y Figura 1). El efecto del aminotriazol se manifestó como clorosis relativamente evidente en el follaje y retraso del crecimiento de las plantas, no obstante este efecto no fue suficiente para matar a las plantas las cuales continuaron su ciclo en todos los tratamientos en los que se incluyó la sal triazolamina del glifosato; esto pudo deberse a que la dosis del aminotriazol incluida en la formulación evaluada no fue suficiente para afectar intensamente a las plantas de soja.
Es importante destacar que si bien el paraquat resultó ser el herbicida con mayor pe
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